24 Jul Refuerzo estructural de un forjado con viguetas prefabricadas afectadas por filtraciones de agua
Las filtraciones de agua mantenidas en el tiempo pueden provocar daños de gran importancia en los elementos estructurales de un edificio. En esta intervención se detectó una patología en un forjado formado por viguetas prefabricadas, varias de las cuales presentaban roturas en el centro del vano como consecuencia del deterioro ocasionado por la entrada continua de agua desde la cubierta superior.
Una vez Antonio Llansol (Arquitecto de Valencia) ha realizado el diagnóstico y definido el sistema de refuerzo más adecuado, se ejecutaron los trabajos necesarios para recuperar la capacidad resistente del forjado y eliminar el origen de la patología.
La intervención comenzó con el apuntalamiento provisional de las viguetas, garantizando la estabilidad del conjunto durante la ejecución de las obras. Posteriormente, se actuó sobre la azotea superior, origen de las filtraciones, realizando una limpieza exhaustiva mediante barrido y fregado repetido hasta obtener una superficie completamente libre de suciedad y restos de obra.
Con la superficie preparada, se aplicó una imprimación como puente de unión, seguida de varias manos de un sistema de impermeabilización de caucho antigoteras, con el objetivo de garantizar la estanqueidad de la cubierta y evitar futuras entradas de agua.
En cuanto al refuerzo estructural, se despejó el alma de las dos vigas principales de acero IPN-260, eliminando el revestimiento existente para acceder al acero estructural. Mediante el uso de una amoladora se preparó la superficie en los puntos de encuentro con cada perfiles de acero de refuerzo, bajo cada vigueta, dejando el acero completamente limpio y libre de impurezas para asegurar una correcta ejecución de las soldaduras.
El sistema de refuerzo consistió en la colocación y soldadura de 2/3 del alma de los perfiles de acero IPE-160, unidos a al alma de las vigas principales IPN-260. Esta solución permite transmitir los esfuerzos principalmente por axil, mejorando significativamente el comportamiento resistente del forjado y descargando las viguetas deterioradas.
Como complemento al refuerzo metálico, se rellenó el espacio existente entre las viguetas dañadas y los nuevos perfiles IPE-160, mediante mortero estructural SikaEmaco® 2400, asegurando una correcta transmisión de cargas y un apoyo continuo entre los distintos elementos estructurales.
Finalmente, una vez concluidos los trabajos de refuerzo e impermeabilización, se ejecutó el acabado interior mediante la instalación de un falso techo de placas de cartón-yeso laminado hidrófugo con rebaje en los cuatro cantos, incorporando además un aislamiento térmico de lana de roca de 4 cm de espesor, mejorando tanto el comportamiento térmico como el acabado final del espacio.
Esta intervención pone de manifiesto la importancia de actuar no solo sobre las consecuencias de una patología estructural, sino también sobre su origen. La combinación de una correcta impermeabilización y un refuerzo estructural diseñado específicamente para el caso permite prolongar la vida útil del edificio y recuperar plenamente las condiciones de seguridad y servicio del forjado.

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